El día de ayer decidí quitarle el GNOME 2.16 a mi DragonFly BSD 1.6.1, dado que, o no se manejar al 100% las actualizaciones de pkgsrc o de plano no funcionan del todo bien en DragonFly aún.
Son bastantes paquetes como para andarlos desinstalando y reinstalando a cada rato, además tenía ganas de calar un WM más ligeron y bonito, con propósitos de aprenderlo un poco más.
Así que me decidí por XFCE 4, que ya lo había puesto antes, pero no lo dejé más de 2 días. Se comporta bastante bien y con mucha rapidez.
Ahora trataré de cambiar de shell, para ya dejar las comodidades de Bash 3. En próximos días instalaré mksh, el shell de MirOS.






